Alguna vez pensaste que trás sentir el placer más grande que podrías haber experimentado, te enfrentarías ante un intenso nerviosismo, producto de aquella descarada muestra de amor?
Pero quién podría escuchar el llanto ahogado y precoz de aquella muchachita, que apenas y tenía la valentía de contarles sus penas a una persona, la única persona con la cual podría llorar a gusto su pesar, aquella pequeña situación que le mantenía preocupada e indecisa de lo que pensaba hacer en el futuro, aquella pequeña situación que de ser verdadera sería la prueba más díficil a la que tendría que enfrentarse probablemente en toda su vida...
Lo que pasa por su cabeza me preocupa y me intriga, me conmueve hasta la más pequeña de mis células, me condena a esperar lo mejor de él y no pedir mucho a cambio de lo que ofrezco.
Me incluyo entre sus pesares y también entre sus deseos, sin embargo no puedo vislumbrar lo que sucedería si le revelara que...
Debo decirte que...Sucedio algo inesperado... espero me sigas queriendo...
¿Sabes guardar un secreto?




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